Cómo comparar precios por unidad y no caer en la “oferta”
Un paquete grande puede costar más por gramo que uno pequeño. Compara bien antes de comprar.
El precio grande engaña
Mirar solo el precio final no permite comparar presentaciones diferentes. Lo útil es dividir precio para cantidad y llevar ambas opciones a la misma unidad.
Ejemplo
Si un paquete cuesta 3,05 y trae 800 g, divide 3,05 para 800. Haz lo mismo con la otra presentación. El número menor por gramo es la opción más barata, siempre que realmente necesites esa cantidad.
Las promociones complican la cuenta
Dos por uno, segunda unidad con descuento y tamaños “familiares” pueden cambiar la comparación. Conviene calcular el costo efectivo total y después dividirlo para la cantidad total.
Ahorrar también es no desperdiciar
Una opción más barata por kilo no sirve si compras demasiado y terminas botando comida. Precio unitario y cantidad necesaria deben mirarse juntos.